LA HISTORIA DE CHAMÁN
1ª Parte
Por Javi López
Aunque hay cosas que encontrareis en esta página que ocurrieron antes, la verdad es que la historia de CHAMÁN empieza verdaderamente en el año 1989, cuando Angus y Queque se juntaron por primera vez con una guitarra en las manos.

“No recuerdo el día exacto, pero sé que fue una noche de septiembre durante las fiestas de Pozuelo de Alarcón (Madrid) acabando la juerga en mi casa con unos cuantos colegas. Angus había salido ese día , como casi siempre, con su guitarra, “el bote”, la llamábamos así porque sonaba como un puto bote.” (Queque)
Esa noche Angus enseñó a Queque y a otro colega, Marcos, sus primeros acordes. A partir de ahí ya no pararon y cada vez que podían, se juntaban los tres para “tocar” (o lo que fuera) generalmente en casa de Queque, en el salón de su casa, con sus sufridos padres en el cuarto de abajo intentando ver y escuchar la tele sin mucho éxito. (Gracias, gracias, gracias...)
A esas “timbas” se unían esporádicamente otros colegas: El Chiqui, que abandonó pronto su pasión por la guitarra pero que asistió más de una vez a pasar la tarde en aquel salón. E incluso aparece en alguna grabación de la época. Pablo (no recuerdo el apellido), un colega de Queque del colegio que aporreaba un barreño a modo de batería.

Pablo fue el que un año más tarde presentaría a Queque al Negro, que sería el primer batería del grupo como veremos más tarde. Rafa y Félix, componentes por entonces de otro legendario grupo de Pozuelo, TAROT, que también hicieron sus aportaciones en aquellas reuniones; Ángel, hermano de Queque, que obviamente solía andar por allí y que se unió a las timbas en más de una ocasión. El Sucki que interpretó memorablemente la batería del tema "Gente" con el barreño y los ceniceros de la mesa. Todos ellos pusieron, a su manera, su pequeño granito de arena en los primeros tiempos de la banda.
Son de esa época temas legendarios del grupo como “El blues de la resaca”, “Lo que hay que oír”, “El día que nos falte el Galleta” (dedicada a un colega por razones que sólo unos pocos saben). Los grandísimos éxitos, que luego serían,“La California de Europa” y “Vivan los vómitos vivan las potas”, además de muchas otras canciones. “La verdad es que por entonces nos salían las letras como churros, era como si estuviéramos sin estrenar y tuviéramos dentro del coco un huevo de ideas que no paraban de bullir” (Angus).
Con el tiempo se fue viendo claramente que a Marcos sólo le interesaba la música como entretenimiento personal. Cuando Angus y Queque le propusieron formar un trío para aprenderse algunos temas e incluso cometer la osadía de tocarlos en directo. Marcos prefirió pasar del tema aunque sí que siguieron juntándose para tocar durante algún tiempo más.
Las ganas de subir a un escenario iban en aumento, sobre todo para Angus que llevaba algún tiempo más que

Queque con el gusanillo de la música. Se unió a una formación de rock llamada LEYENDA, en la que estaba Richi (colega de la facultad) como cantante, Ming y el Pollo como guitarristas, además de Angus al bajo y el Animal a la batería. Fue con esa formación con la que Angus se “estrenó” en la primera semana de la participación de la Facultad de Psicología de la UCM en Pozuelo de Alarcón.
Meses más tarde sería Queque el que se estrenaría tocando un tema compuesto por ambos “El blues de la resaca” durante un concierto que los LEYENDA dieron en el Centro Cultural Galileo en Madrid. Esto sería en el año 1990 y a partir de ahí ya no hubo vuelta atrás.
En esa época Pepe Domínguez, un colega, regentaba un garito de postín, llamado por aquellas Plató, antes Dhoga y después Barrio Séxamo. Le dio por adecentar y decorar con su especial estilo el sótano del mismo. Para darle más caña al tema se le ocurrió usarlo como “sala” de conciertos. Queque y Angus no se cortaron ni un pelito y le propusieron inaugurarlo. Pero se les adelantó el Sacris, otro músico del lugar del que se podrían contar muchas historias, y tuvieron que esperar al siguiente fin de semana en el que por fin hicieron su “gran debut”.
Hacía tiempo que Angus tenía un nombre para un posible grupo que sabía que algún día fundaría, LA BANDA DE RHYTHM & BLUES DEL BARRIO. Y con ese nombre tuvieron la cara de presentarse ante su público, ellos dos solos, sin batería. Con un Ampli de 30 w de guitarra, un baby cutre de fabricación casera para el bajo y un loro doméstico para grabar “el directo”. Lo flipante era lo del micro. Queque tenía en su casa uno de esos pies para jaula antiguos, le quitaron la parte del gancho y la sustituyeron por un trozo de palo de fregona uniendo las dos piezas con cinta aislante amarilla. Con esa misma cinta sujetaron un micro de radio-cassette en la parte superior y, ¡hala!, ya tenían pie de micro para ensayar y para actuar en directo.
Por aquellas Queque aún se estaba haciendo al bajo, -“la verdad es que no tenía ni puta idea”- dice. Angus era el que más sabía, y tampoco es que fuera un hacha. Contra todo pronóstico, aquel primer “concierto” les gustó a las 40 personas que llenaron el reducido local y eso les dio alas para repetirlo al menos un par de veces más. A Pepe le parecía bien, al fin y al cabo él vendía más birra.
En el año 1990 Angus y Queque conocieron a quien sería su primer batería, “el Negro”, un colega

que además de ser un tipo majo y peculiar, tenía algo fundamental, un sitio donde ensayar (el garaje de sus viejos) y por supuesto, UNA BATERÍA.
El grupo empezó entonces a parecerse a eso, un grupo, por fin. Los ensayos se hicieron periódicos. Durante ese año se lo pasaron en grande tocando en ese garaje, componían y se descojonaban de continuo. Allí grabaron su primera maqueta (más o menos) con ayuda del amigo “Kip” con un cuatro pistas y tocando los tres a la vez. Hay incluso un vídeo de uno de los ensayos grabado por otro de sus más queridos colegas “El Ganso” (documento impresionante). Empezaron también los conciertos con formación de trío y con el nombre original de La BRBB.
La primera vez que esta formación actúa en directo es en La 2ª semana de la participación de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid en el año 1991 (Psicoconcierto I). El concierto fue un éxito y la grabación se convirtió en el primer “disco” de la banda. Desde luego era una grabación cutre en una cinta cassette que los colegas se iban pasando de mano en mano haciendo la “distribución” por su cuenta. Todavía hoy hay gente del barrio que recuerda esa actuación y presume de tener como un tesoro esa grabación.

A lo largo de ese año las actuaciones se sucedieron en diferentes garitos e incluso en algunas fiestas de barrio (echándole mucho valor), y por supuesto en el Plató, por entonces auténtico bar de cabecera de los tres mozalbetes. El grupo tenía la oportunidad de mostrar sus primeras composiciones ante un público formado generalmente por los colegas de toda la vida, que empezaban a creerse que la cosa iba en serio.
Se plantearon entonces presentarse al concurso que en esos años aún organizaba el ayuntamiento de Pozuelo durante las fiestas del mes de Julio (Angus ya había participado el año anterior con los LEYENDA y quedaron en tercer lugar).

Era un certamen anual de grupos del pueblo en el que cada formación presentaba un solo tema y un jurado decidía. Se inscribieron. Desgraciadamente cuando la fecha se acercaba el Negro comunicó al resto del grupo que le iba a ser imposible estar ese día en Pozuelo, prefería pirarse con los colegas de acampada. Queque aprovechó también para pirarse al campiri.
Total que Angus se quedó soliplei con la fecha del concurso en ciernes y en vez de retirarse decidió presentarse a tocar el solo, con dos cojones. Se subió al escenario y después de soltar la charla correspondiente reivindicando un concierto como era debido y no tanto concursito para tapar la boca a los pocos que queríamos algo mas, dijo algo así: “...bueno esto que voy a tocar se llama “No se lo que voy a hacer” porque no se lo que voy a hacer...” y sin mas se puso a tocar la guitarra flipando durante unos cinco minutos aproximadamente. Esta grabado y suena bastante bien por cierto.

Después de un tiempo el grupo sufrió su primera crisis. El Negro se movía con otra gente y consideraba que los ensayos y actuaciones le quitaban tiempo para sus movidas, así que empezó a faltar a ensayos (lo cual era un verdadero problema, ya que el local era su casa), e incluso en una ocasión, cuando iban a tocar en las fiestas de La Paloma en el barrio madrileño de Vallecas, no se presentó y tuvieron que ir a buscarle a Pozuelo, convencerle y volver a toda leche para tocar a las tantas.
A pesar de las dificultades, fue una época fructífera que tuvo como colofón la grabación un video en un estudio profesional de televisión. Fue en el Instituto de Radio Televisión Española, aprovechando las prácticas de un colega, Antonio Pedrosa. Ver video
El negro dejó el grupo sin malos rollos, siguieron siendo colegas. Algún tiempo después el Negro desapareció de las vidas de Angus y Queque, al parecer se piró a vivir al sur. Espero que le vaya bien. Gracias tronco.
Durante un tiempo se suspendieron las actividades. Queque y Angus no sabían por donde tirar. Afortunadamente, durante un concierto de otro grupo en el Plató, LA ALEGRÍA DE LA HUERTA, conocieron a Mario Pilarte. Mario era el hermano de uno de los componentes. Al final del concierto se montó el fiestón típico entre músicos y Mario se reveló como un batería de puta madre. No se lo pensaron, al poco tiempo estaban juntos en el sótano de Mario.
Angus conocía a un tipo genial, compañero en la facul de psicología, se llamaba Fernando Toledano y tocaba el teclado, fue fichado en un periquete.

Hubo incluso un conato de fichaje de voz femenina. Una noche en el Plató, seguro que tomando una de esas jarras de medio litro de Kalimocho, escucharon canturrear por casualidad a una piba y le propusieron una prueba. La fémina en cuestión era Pepa que estudiaba para ser actriz y cantante, incluso existe una grabación de loro casera en la que se la escucha cantar con el grupo “Free of your love” que fue compuesto para la ocasión con una letra de Pepa. Aunque no lo hacía nada mal, la cosa no funcionó y la formación se afianzó a finales del año 1991 con los cuatro componentes: Angus (guitarra y voz), Queque (bajo, todavía no cantaba), Mario (batería) y Fernando (teclado).
A lo largo de ese año las composiciones del grupo fueron creciendo en número y en calidad. Las horas de ensayo y las ganas que tenían hicieron que mejoraran visiblemente sus actuaciones en directo que, por otra parte, se prodigaban en esa época.
Pero había algo que empezaba a rondar por las cabezas de los componentes. El espíritu seguía siendo el mismo, las ganas eran incluso mayores y en general todo iba bien, pero el tipo de música que hacían empezaba a cambiar imperceptiblemente. Al principio las composiciones eran más tirando a rhythm & blues o directamente rock and roll clásico. Pero poco a poco y sobre todo al cambiar la formación, los temas salían de otra manera, mostraban cómo el grupo iba madurando y se encaminaba hacia temas “curraos” tanto en la música como en las letras.
Este cambio no pasó inadvertido a Angus y a Queque. Se dieron cuenta de que empezaba a ser algo absurdo llamarse La BRBB (La banda de rhythm & blues del barrio), no porque ya no les gustase ese nombre, sino porque las sensaciones eran ya distintas.
El tema del nuevo nombre les llevó algún tiempo como es natural. Se propusieron varios. “Recuerdo un día en especial, comiendo unas patatas bravas en un bareto en el barrio de Fernando y hablando del posible nuevo nombre del grupo. Vimos un cartel en la pared que decía: "PAELLA LOS DOMINGOS". Fernando sugirió que nos llamásemos así y... naturalmente hubo descojone general y desestimamos la idea” (Queque).

Pero un día, durante un concierto de otro grupo amigo RUTA 69, en el tocaba nuestro colega el “Camblor”, en un local del Partido Comunista de Carabanchel. Angus se acercó a Queque y le dijo “CHAMÁN”. Queque le miró como no entendiendo: “¿Quééé?”. A lo que Angus respondió: “El nombre del grupo tronco, lo he sacado del libro de Escohotado que me estoy leyendo, es el brujo de la tribu que conoce las hierbas y habla con los dioses, incluso tengo en la cabeza una melodía para una canción que se va llamar “LA DANZA DE LA LLUVIA”, que va mucho con el rollo ese, sólo me falta la letra”, “Dabuti” fue la respuesta de Queque.
Así nació CHAMÁN propiamente dicho. La letra en cuestión acabarían haciéndola días más tarde y se convirtió en uno de los temas con más éxito de la banda.
En Mayo de 1992 el grupo actuó en la 3ª semana de la participación de la facultad de psicología de Somosaguas (Psicoconcierto II). La formación se consolidó definitivamente. Los ensayos eran incluso tres días por semana en algunas temporadas. El hecho de que por entonces los cuatro componentes fueran estudiantes y tuvieran pocas responsabilidades facilitaba la plena disponibilidad y la facilidad para conseguir actuaciones sin problemas. La cosa iba de vicio.
Son de ese año las actuaciones en la discoteca “Centro”, en el bar “Traste” de Majadahonda en varias ocasiones y con gran éxito, en “La granja margarita” (un gran fiestón) y en el “Babia” en Madrid, en el que celebraron también el cumpleaños de Quique, otro querido amigo de la banda y que supuso otra gran juerga.
Pero no sólo hubo actuaciones en bares y garitos que suponían grandes fiestas o juergas varias, el grupo demostraba también que tenía conciencia social. En varias ocasiones durante ese año se prestaron para tocar en diferentes eventos con cierto grado reivindicativo, como en el concierto contra el racismo en Getafe o en el parque de Berlín a favor de la escuela para mayores que en aquel tiempo existía en la “Prospe” y que finalmente fue cerrada por el ayuntamiento que, como suele ser natural, hizo oídos sordos a todas las peticiones para que se mantuviera en ese emplazamiento.
El caso del concierto contra el racismo de Getafe se convirtió con el tiempo en una de las mejores historias que cuenta el grupo por las circunstancias que rodearon el evento.
Así lo recuerda Queque:

“Durante una acampada en el Hornillo (Ávila) conocimos a unos tipos curiosos con los que compartimos refugio durante unos días, ya os podéis imaginar que grado de amistad se alcanza en esas ocasiones, el más alto, el de “colegas pa toa la vida” y tal. El caso es que si me preguntas ahora ni siquiera me acuerdo de sus nombres, pero en fin... Estos mendas resultaron ser de Getafe y fueron ellos los que nos hablaron de las cosas que se organizaban en la casa de la juventud de su barrio. Solían hacer fiestas, coloquios, tenían clubs de lectura y esas cosas. Nos contaron que lo próximo sería un concierto contra el racismo, ya que habían notado cierto tufillo neonazi por la zona y pensaron que tenían que posicionarse cuanto antes. Nos pareció de puta madre y les propusimos nuestra participación en el evento. El caso es que aceptaron encantados y nos pusimos manos a la obra desde ese instante.
Por entonces, además, nosotros estábamos probando un vocalista. Un colega nuestro, Rafa, conocía a su vez a otro menda que se llamaba Juan Carlos y que decía cantar rock & roll . Nos llevamos a este tío a Getafe para que se cantara un tema en directo. Esto no vendría al caso si no fuera por lo que os voy a contar ahora.
El concierto lo íbamos a dar cinco grupos, ( los nombres de los otros cuatro los he olvidado) y a nosotros nos comunicaron que seríamos los terceros, es decir, en medio. Hasta ahí todo bien, todo normal. Cuando llegamos, los otros grupos ya habían probado sonido y no andaban por allí, por lo que no los vimos hasta más tarde. Nada parecía anormal hasta que empezamos a ver llegar al público. Aquello empezó a llenarse de crestas y tachuelas con botas militares y cabezas rapadas pintadas de colores y chupas de cuero rotas... en fin, toda la parafernalia que rodea al mundo punki y skin-head. Nuestro “cagómetro” personal se empezó a disparar al instante ¡¡¡donde coño nos habíamos metido!!!.
El concierto empezó, lo oíamos todo desde el cuartito de detrás del escenario que nos servía de camerino. Un montón de gente saltaba y gritaba a lo bestia al ritmo de los grupos hard core y punki-bestias que tocaban para ellos. Os podéis imaginar lo que pasaba por nuestras cabezas, ¿qué hacíamos allí cuatro hipies de mierda con nuestras melenas, nuestras pintillas y nuestras cancioncitas con mensaje?. Se nos pasó por la cabeza incluso salirde allí

Nada más lejos, el concierto se convirtió en otro éxito más de la banda y pasó a su historia como uno de los mejores. En fin, la leche tú.
Dentro de esta serie de conciertos de los que hablo, está también el que el grupo dio en el colegio Pinar Prados de Torrejón durante la fiesta de fin de curso de ese año. Parecía que un grupo de esas características no iba a “pegar” ante un público compuesto por niños, padres y profesores, pero de nuevo se equivocaron los que pensaron eso, todos bailaron y cantaron, los niños invadieron el escenario y el concierto es otro de los recordados.

Fue en este año de 1992 cuando el grupo alcanza su primer reconocimiento público al ganar el concurso de grupos de Pozuelo de Alarcón durante las fiestas de Julio. El premio fueron 40.000 pts de las de entonces y la posibilidad de tocar un concierto entero en las fiestas de Septiembre de ese mismo año. El pago por ese segundo concierto fue de 100.000 pts. ¡Una fortuna!. Con esta pasta compraron sus primeros micros decentes, una mesa de sonido y unas pantallas para tocar en garitos. Este equipo aún les dura (tela marinera lo que estiran las pelas...).
También en este año se daría una actuación que vale la pena señalar. Fue durante las fiestas de Boadilla del Monte en Octubre. En este concierto Queque se estrenó como cantante interpretando un tema compuesto por él, “Sal de aquí”. Fue especial para él porque además era su cumpleaños. A partir de entonces es cuando se puede decir que CHAMÁN tiene dos voces, pues Queque se animó y no había quien le callara.
En el año 1993 el grupo estaba en todo lo alto, bueno todo lo alto que se puede llegar siendo un grupo de barrio, pero aunque sólo fuera en su círculo se sentían bien. Como si estuvieran haciendo algo bueno, y eso era lo que importaba al fin y al cabo. Seguían los conciertos y las canciones salían como si nada. Recuerdo que en aquel tiempo no era demasiado importante que las canciones fueran especialmente buenas o que tuvieran un mensaje demasiado claro, simplemente Angus o Queque (Angus en más ocasiones) proponían una composición, se montaba en el local y se tocaba sin más, ya habría tiempo de eliminarla luego si no llegaba a funcionar como debía. Esto era bueno porque no frenaba la creatividad, no se paraban a perfeccionar nada, en definitiva no perdían el tiempo. Sólo querían tocar y se notaba.
De esos primeros años como CHAMÁN son temas importantes como “La danza de la lluvia” del que ya os he hablado antes, “Chamán” que daba nombre al grupo, “Ponte alerta” y “Homenaje”, “Señoritas de alquiler”, “Free love”, “Electricidad”, “Tienes que hacer que sea un hombre feliz”, “Por ti”...entre otras en 1993.
Conciertos de ese año fueron los del Pub Ágora, (garito de dudosa reputación en Madrid) en dos ocasiones, en los meses de Enero y Marzo. En uno de esos conciertos actuó como cantante el colega que habían estado probando y que cantó con ellos un tema en aquel famoso concierto de Getafe del que os he hablado en páginas anteriores. Sirvió como prueba definitiva para que el grupo se diera cuenta de que no era lo que estaban buscando y continuaron con la misma formación.
También en ese año tocaron en el “Pronóstico Reservado” solo destacable porque fue probablemente el garito más incómodo donde ha tocado la banda, pequeño, en una planta alta con escaleras imposibles y con columna incluida en medio de la sala que imposibilitaba cualquier contacto normal con el público. Por cierto, estaba en el barrio de Fernando y el concierto lo consiguió el. (Te luciste tronco... es broma).

Pero ese no fue el único concierto conseguido por Fernando ese año, creo que fue gracias a un familiar suyo. El grupo contrató una actuación en Carabanchel bajo. Era en una fiesta de barrio de estas en las que los vecinos se juntan y contratan unos caballitos para los niños, unas tómbolas y ponen un escenario para unos bailes y tal. El concierto fue de los normalitos, sin nada especial que reseñar, excepto por la bronca que se montó durante la actuación entre dos familias gitanas que regentaban sendas atracciones de la fiesta. Nadie recuerda exactamente por qué se lió, pero el caso es que la imagen que los miembros del grupo veían desde el escenario era como la típica pelea de “salón de peli del oeste” pero a lo bestia claro. Cuando terminó el concierto (sin bises) recogieron los bártulos echando leches y se piraron de allí sin mirar atrás por si acaso. Después de esto a Fernando no se le ocurrió contratar más conciertos. Excepto uno de esos de fin de curso en un instituto de al lado de su casa en el que, aunque parezca mentira, no pasó nada raro.
Otro bolo para recordar de esa temporada fue el de la sala “Alarma” de Carabanchel. Recordable por lo cutre del lugar y de sus pobladores. No hace demasiada falta que cuente aquí como eran, solo diré que nada más acabar la actuación una serie de personajes se acercaron al grupo para felicitarles y tal y esto no sería raro si no fuera porque el mas normal tenía tres dientes en la boca e invitaba a “chinos” por menos de nada en el baño. En fin, el ambiente no era sano y el grupo prefirió salir de najas en cuanto pudieron. Aunque con el tiempo, recordando el lugar, tampoco estuvo tan mal coño, fue un huevo de gente y se lo pasaron de puta madre.
Fue en ese año cuando el grupo salió fuera de Madrid por primera vez... bueno, la verdad es que creo que solo han salido a tocar fuera en esa ocasión. El pueblo en cuestión era Cardoso de la Sierra en la frontera de Madrid con Guadalajara por la carretera de Burgos. Fueron allí gracias a los contactos de la novia de Angus, Begoña, que también es amiga de Queque desde tiempos inmemoriales.
La familia de Begoña procede de esos lares y fue relativamente fácil conseguir una actuación en la discoteca del pueblo durante las fiestas. En esa ocasión el grupo tuvo ocasión de probarse ante un público completamente desconocido y además se atrevieron a hacer una versión nada más y nada menos que de “Child in time” de Deep Purple, pobres incautos. La versión fue un desastre por supuesto, pero el concierto en general gustó bastante y la juerga subsiguiente en casa de la Bego fue aún mejor...
Pero sin duda el mayor éxito del grupo ese año fue conseguir que les contrataran para tocar de nuevo en las fiestas

de Pozuelo. En Septiembre de ese año tocaron en el mismo escenario que habían “catado” el año anterior cuando se ganaron el derecho a hacerlo después de triunfar en el concurso de grupos de las fiestas de Julio en el barrio de la Estación. Pero esta vez lo hacían como grupo contratado por el ayuntamiento. Actuaban también ese día otros grupos del pueblo que, además contaban ya con cierta familla. Uno era LOS DIOSES, la banda que entonces llevaba el SACRIS (José Sacristán hijo), colega de los miembros de CHAMAN por aquella época. El otro era MALARIANS que por entonces lideraba como cantante el MONO (Carlos), Hermano de JUPA, guitarrista cojonudo de LA ALEGRIA DE LA HUERTA. Ambos vecinos de Queque y colegas de CHAMAN. La banda actuó en último lugar e hizo que el concierto fuera espectacular, un gran éxito de crítica y público. Por aquella actuación cobraron 185.000 Ptas ,¡¡¡¡millonarios tú!!!!
Como nota curiosa de aquella ocasión os diré que esa noche había alguien presenciando el concierto que, apenas un año y medio más tarde, pasaría a ser muy importante para CHAMÁN. Ese alguien no era otro que PABLO BAGAZGOITIA futuro (y actual) batería del grupo. Incluso encontraréis en esta página alguna foto hecha por él esa noche.
Merece la pena recordar que en Mayo de este año el grupo grabó una maqueta con siete temas en el Instituto de Radio Televisión Española (ver “Grabaciones de Chaman” en la discografía). Fue gracias a sus amiguetes Antonio Pedrosa (el Antoñito), Miguel Angel Castro (Micki) y Dani que por aquel entonces estudiaban allí. También en esos estudios “el Antoñito” un par de años antes les había grabado un video de “La California de Europa” con el Negro aún en la batería. Hay que ver ese video, mola mil.
El año 1994 se presentaba como cualquier otro en la historia de CHAMAN. Los conciertos continuaban siendo la principal actividad del grupo e incluso grabaron alguna cosita en casa de Mario con los pocos medios de los que disponían. “Mi hermano Magu nos ayudó bastante. Él había sido el batería de los TDK y los ESPAMÓDICOS en los 80 (grupos de fama contrastada en los ambientes punkis de la época y hoy, leyendas vivas del punk de aquí) y seguía dedicándose a la música en casa investigando con material electrónico y grabando para programas de la tele y por encargo para otros músicos o para él mismo. Nos aconsejaba y nos proporcionaba algún equipo que nos sirvió para “montarnos” un rudimentario estudio de grabación en el local. Tapábamos la batería con cajas grandes de cartón, y protegíamos los micros con goma espuma para intentar que el sonido de los amplis no se colara por los micros de la batería. Grabábamos bajo y batería a la vez, guitarra y bajo, o todos a la vez, incluso los teclados. En fin, probábamos de todas las maneras hasta conseguir algo decente. Naturalmente nunca llegamos a grabar ninguna maravilla, pero eso sí, aprendimos un huevo”. (Mario Pilarte).
En la primavera de ese mismo año el grupo decidió invertir parte de sus ahorros en grabar su primera maqueta. Se fijaron en un anuncio de un estudio de grabación que ofrecía grabar cuatro temas por 30.000 pts de las

Fue ésta, época de infinidad de garitos también. Y de nuevo repitieron en colegios e institutos. Estas actuaciones, donde amenizaban fiestas de fin de curso, le servían a la banda para financiar sus gastos, aparte de ponerse como el kiko en los diferentes caterings contratados por las direcciones de los centros.
Llegaron a actuar en un colegio de curas en El Escorial, donde los padres y profesores (curas por su puesto) se enfadaron mucho porque ¡no tocaron pasodobles! y amenazaron con no pagarles. Afortunadamente a los alumnos sí que les gustó. Parecía ser que, por una vez, estaban disfrutando de algo que no fuese llevar un uniforme horrible o acudir a ejercicios espirituales. Los aguafiestas de turno hubieron de retirarse y plegarse a las preferencias de su progenie y, al fin, claudicaron y pagaron. No fue aquel un gran concierto, al menos ninguno de los miembros del grupo quedó demasiado satisfecho, excepto claro, por la pasta y por el consabido catering.
También en ese año CHAMAN acudió a una cita solidaria. Esta vez fue a través del curro de Angus. El guitarrista curraba entonces en una asociación como educador (...es que Angus es psicólogo...) y contactó con una gente de una parroquia de Madrid ubicada en la calle Bravo Murillo. No recuerdo como se llamaba dicha parroquia (tampoco importa), pero sí recuerdo que era uno de esos sitios donde de verdad se dedican a hacer algo por los demás. Trabajaban con chavales de educación especial con diferentes minusvalías, y le pidieron a Angus si no sería posible organizar algo para animar unas actividades que llevaban a cabo en el local de la parroquia. Este local estaba ubicado en el piso de encima de la capilla, y se accedía a él por unas escaleras difíciles y estrechas. A los miembros del grupo les costo subir los trastos y montar todo aquello, pero mereció la pena ver como un montón de chavales se lo pasaba en grande aquel día.
Pero el año 1994 sería un año triste para el grupo. A Mario le dolía la espalda y fue al médico. El galeno en cuestión nos dio la mala noticia, Mario tenía que parar. Fue un palo, pero la responsabilidad hizo pensar al batería que lo mejor era hacer caso por su bien. Mario les comunicó su decisión a los tres miembros del grupo y , al mismo tiempo les planteó la posibilidad de fichar a su hermano Magüu que, cómo ya he comentado antes era un batería con experiencia y reputación en el mundo del Rock y el Punk de la época.

A los fundadores del grupo se les planteó entonces un problema. Hacía un tiempo que Fernando no estaba dando lo mejor de sí, llegaba tarde a los ensayos y no mostraba el mismo interés que al principio. No le culpaban, era normal, vivía más lejos, en el barrio del Pilar y carecía de vehículo. Su novia y sus colegas también le reclamaban y eso le hacía no estar al cien por cien.
Mario se despidió con dos actuaciones consecutivas en las navidades de ese año, concretamente el 29 de Diciembre en “Al’laboratorio” y el 30 en el “Ali fanfarrón”. Ambos en la zona de Malasaña en Madrid. Ahora se lo curra en Youtube: http://es.youtube.com/user/Pilostros
Angus y Queque tomaron entonces la decisión más chunga en la historia del grupo, despedir a Fernando. El teclista se entristeció y confesó que lo entendía, él mismo sabía que aquello no podía durar. Como es natural en estos casos se despidieron con cariño y quedando como colegas “pa to la vida”. -“Un abrazo fuerte para Fernando Toledano, el único teclista capaz de hacerse un solo de puta madre con una mano y con la otra fumarse un paquete de tabaco al mismo tiempo”-(Queque).
Comenzó entonces una nueva época para CHAMÁN a principios de 1995. La época con Magüu Pilarte como batería.
Con Magüu el grupo experimentó un salto cualitativo notable, era el aporte de experiencia que necesitaban Angus y

Queque. Al principio no lo notaron en exceso, pero poco a poco se dieron cuenta de que tocar con él era más fácil. No sé, era como si las canciones se construyeran de una manera más organizada y más lógica. Magüu escuchaba las composiciones que los dos llevaban al local y las arreglaba en un pis pas, les daba el toque definitivo que hacía que sonaran como era debido. Sólo había un “pero”. A decir de los fans del grupo, las canciones eran “a toda hostia” y era difícil a veces “seguir el ritmo como para bailar en los conciertos”. Todo eso era, probablemente, por su pasado punki. Era normal, no lo podía evitar. De todos modos tocar con él era, para Queque y Angus una gozada, no se iba de ritmo ni de coña.
Naturalmente hubo bastantes actuaciones durante el año escaso que Magüu fue el batería de CHAMÁN. Conciertos como el de “La Caverna” en Pozuelo, que además fue grabado en cinta cassette y forma parte de la colección de grabaciones históricas del grupo. O en el bar “Zero” en Pozuelo estación durante las fiestas de Julio de ese año. Este concierto en particular estuvo de puta madre, lo montaron en la terraza, al aire libre, y casi sin promoción. No quisieron darle mucha bola por si los municipales se lo prohibían y sólo lo sabían los colegas y poco más. El caso es que al final se puso hasta arriba de peña y de la policía ni rastro, así que todo salió bastante bien. Espectador de excepción de este concierto fue de nuevo Pablo Bagazgoitia que, por aquel entonces se encontraba ya entre los colegas cercanos de Angus y Queque.
En esa época los temas del grupo empezaron a ser un poco más elaborados e incluso más largos. Canciones como “No estas aquí”, “Tienes que hacer que sea un hombre feliz” o “El arrojo de ser” así lo demuestran. Estas tres canciones, más “De las sectas y otros engaños”, compuesta el año anterior, formaron la maqueta que el grupo grabó con Magüu como batería. Esta maqueta fue grabada en casa de Chema de la Cierva, un colega del barrio que, sí, tiene algo que ver con la célebre familia del inventor del autogiro. Este colega era músico (algo punki por cierto...) y disponía de un estudio casero en su sótano. El trío se encerró en ese sótano un fin de semana y el resultado está ahí, si podéis escucharlo en alguna ocasión no dejéis de hacerlo.
Pero sin duda hubo dos ocasiones en las que el grupo destacó durante esos meses. Una fue cuando fueron

seleccionados para participar en el concurso VILLA DE MADRID. Se lo tomaron en serio, ensayaron a muerte, y... nada. De echo hubo suspense el día de la participación, Magüu se permitió llegar en el último minuto y a punto estuvieron de no poder tocar.
La otra ocasión fue durante la edición de ese año del concurso del Pub HEBE en Vallecas. Esta vez el grupo sí lo hizo bien, pasaron sin problemas la primera eliminatoria. En la segunda quedaron fuera, pero impugnaron el resultado porque uno de los grupos que habían competido con ellos tocaron una versión de los LEÑO y según las reglas eso no estaba permitido. El jurado tomó en consideración ese hecho y el grupo fue repescado para la siguiente eliminatoria. De esa ya no pasaron. Quedaron entre los ocho primeros del concurso, y eso para CHAMAN en esa época ya era bastante ¿no?.
Pero Magüu no duraría dentro del grupo mucho más. Las expectativas creadas al principio de su etapa no se cumplieron. Magüu no pasaba por su mejor época. Por un lado estaba la enfermedad que arrastraba desde pequeño y que le tenía “hasta los huevos”, y por otro acarreaba también una especie de hastío por todo lo que significaba el “mundillo” de la música con el que antaño había tenido que ver. Total, no estaba demasiado dispuesto a hacer mucho más. Sólo le interesaba tocar para pasar el rato y dedicar el resto de su tiempo a sus grabaciones e investigaciones dentro del mundo de la música electrónica. En ningún momento Angus y Queque le reprocharon nada, es más, lo comprendieron perfectamente, pero estaba claro que era mejor cambiar.
